CELEBRANDO HALLOWEEN

Mañana es Halloween. Se ha convertido en una gran fiesta. Es la segunda fiesta nocturna más popular del año seguida de la víspera de Año Nuevo. ¿Pero deberían los seguidores de Cristo celebrar Halloween? Algunos piensan que no está mal un poco de diversión inofensiva. Vestirse con disfraces nunca lastima a nadie. No quieren que sus hijos se pierdan de la diversión que ellos disfrutaron y que sus amigos en el presente también disfrutan.

Como pastor de muchos años, he escuchado estas y más razones para celebrar el festejo de todos los santos. Antes de decidir celebrarlo, es importante saber más sobre los orígenes de Halloween.

El 31 de octubre ha sido conocido como "El Festival de los Muertos". Las tribus celtas de Gran Bretaña e Irlanda, junto con sus sacerdotes los druidas, celebraban este día como el último día de verano y vísperas del año nuevo celta. Era un punto de referencia para el cambio de la vida a la muerte. Creían que el velo que separaba a los vivos de los muertos era más delgado esa noche y los espíritus malignos y las almas de los muertos atravesaban la barrera y entraban en el mundo de los vivos.

Se creía que los espíritus y los fantasmas abandonaban sus tumbas esa noche y buscaban el calor en sus casas anteriores. Los aldeanos temían ser visitados pues sus cultivos podrían ser destruidos, sus animales asesinados e incluso sus bebés robados. De manera que se vestían con disfraces para ahuyentar a los espíritus. También dejaban comida y otras golosinas en su puerta para apaciguar a los espíritus con la esperanza que un "regalo" evitaría un "truco" malvado. Este es el origen de vestirse con disfraces e ir de puerta en puerta buscando golosinas.

En Hebreos 12:1 se nos anima a "desechar todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda ... y fijar nuestros ojos en Jesús". Esta noche del año la mayoría de los ojos no están puestos en Jesús sino en una imagen más oscura. La vivencia terrenal del cristiano conduce a la vida eterna, a un gozo que no tiene sombra. ¿Deberíamos centrarnos realmente en el diablo, fantasmas y brujas incluso por una noche?

Necesitamos dejar en claro como cristianos que los espíritus malignos y los poderes de las tinieblas no son divertidos. La guerra espiritual es real y el diablo está trabajando propagando el mal. No es diversión inofensiva, incluso si las personas que usan los disfraces solo actúan como actores. Es mejor encontrar otra forma para que los niños se diviertan, consigan dulces y eviten las influencias poco saludables.

 


 

Listen to Pastor Rick's High Impact Living broadcast on Oneplace.com.

Watch Pastor Rick's High Impact Living broadcast on Lightsource.com.